El servicio de recogida selectiva consiste principalmente en la recogida de contenedores de selectiva amarillo, verde y azul, donde los residuos ya han sido separados en origen de forma voluntaria por los usuarios, para su posterior transporte a centros recicladores -si se trata del contenedor verde (vidrio)-, o a la planta de selección si se trata de los contenedores amarillo (envases ligeros) o azul (papel-cartón), donde son clasificarlos para su posterior traslado a las plantas recicladoras

Para realizar este servicio con eficacia, existe una planificación del mismo en la que se tiene en cuenta el nivel de uso de los contenedores de cada una de las poblaciones así como la ubicación de los mismos. El objetivo es que sean recogidos en rutas ya estudiadas y bien planificadas o, en ocasiones, a través de avisos de los ayuntamientos implicados.